La recepción de una propuesta de regularización (proposition de rectification) indica que la administración tributaria le expone los motivos y el importe previsto para su regularización fiscal. Esta carta permite conocer con precisión los errores o incumplimientos que se le imputan.
Esta notificación representa la última etapa de la regularización fiscal. Suele producirse tras un control documental, una comprobación de la contabilidad o un examen contradictorio de la situación fiscal personal (ESFP).
Debe prestar atención a esta carta, ya que menciona el tipo de procedimiento seguido, que puede ser contradictorio o de oficio. También indica qué modalidad de inspección fiscal se ha llevado a cabo y menciona los medios de defensa de los que dispone, en particular el derecho a ser asistido por un asesor de su elección, como por ejemplo un abogado fiscalista.
Verificar la validez de la propuesta de regularización contradictoria
Antes de estudiar la propuesta en sí, debe verificar los siguientes elementos para asegurarse de que cumple la normativa (su abogado fiscalista puede ayudarle a ello):
• La propuesta debe inscribirse en un marco legal: la mención de los artículos del Código General de Impuestos francés (CGI) es obligatoria, mientras que la jurisprudencia que eventualmente se invoque no es una mención obligatoria.
• El procedimiento detalla los hechos y los elementos a partir de los cuales se ha decidido esta regularización.
• El documento recibido indica la nueva base imponible neta tras esta regularización. Las cuotas adicionales y las sanciones aplicadas se notifican claramente.
• La propuesta indica que todo contribuyente objeto de un procedimiento de regularización puede ser asistido por un asesor de su elección.
Si falta alguno de estos elementos, el procedimiento puede, según las circunstancias, adolecer de irregularidad. Esta verificación es, por tanto, importante.
¿Cómo responder a una propuesta de regularización?
Aunque la recepción de este documento oficial pueda desconcertar, debe saber que dispone de 30 días para responder. Durante este periodo, será posible reunir todos los elementos que permitan dar una respuesta adecuada. Incluso puede concederse una prórroga hasta alcanzar los 60 días.
Puede aprovechar eventualmente este plazo para reunirse con el inspector de Hacienda. Gracias a esta reunión, podrá intercambiar impresiones sobre las anomalías o las zonas oscuras que existan en su expediente. Si dispone de los argumentos adecuados, el procedimiento puede cerrarse, ya que habrá logrado convencer al funcionario de Hacienda.
En caso contrario, deberá decidir qué respuesta dar a esta propuesta de regularización.
Usted acepta la propuesta de regularización
Si efectivamente ha cometido un error o una omisión, en principio puede ser aconsejable aceptarla para no agravar la situación. En efecto, una negativa podría llevar a la continuación del procedimiento, lo que resultaría inútil. Por tanto, es preferible ganar tiempo y dinero reconociendo el error y solicitando la clemencia de la administración tributaria. En este supuesto, esta podría mostrarse comprensiva y reducir las sanciones si usted solicita una condonación graciable de los recargos.
Tras esta aceptación, recibirá una nueva liquidación que incluirá las menciones de la regularización y el nuevo importe que debe pagar.
Usted no responde en el plazo de 30 días (que puede ampliarse a 60 días a petición suya)
Debe saber que la falta de respuesta del contribuyente a una propuesta de regularización en el plazo concedido se considera una aceptación. Por tanto, se adoptarán las medidas para aplicar las modificaciones necesarias. Asimismo, se efectuará el cálculo de las sanciones previsto por la ley.
Usted remite observaciones a la administración tributaria
Tiene pleno derecho a manifestar que no está de acuerdo con la propuesta de regularización. Para defenderse, puede optar por ser asistido por un asesor de su elección, como un abogado fiscalista, que le indicará el procedimiento que debe seguir. En efecto, es esencial reunir elementos que prueben los hechos, así como elementos de carácter jurídico en los que apoyarse. Un abogado fiscalista podrá encontrar las leyes y la jurisprudencia que utilizar para defenderle.
Su respuesta argumentada dará lugar a un examen en profundidad por parte de Hacienda. En efecto, la ley prevé una obligación de respuesta. Este documento incluye la mención «Respuestas a las observaciones del contribuyente». Asimismo, debe basarse en textos legales y en elementos de prueba, en hechos concretos.
Las vías de recurso
Debe saber también que existen recursos tras la recepción de un procedimiento de regularización. Puede utilizar estos medios para defenderse, suspender o anular el procedimiento.
El recurso jerárquico
Cuando no esté de acuerdo con una decisión de un funcionario de la administración tributaria, el recurso jerárquico le permite acudir a su superior jerárquico. El nombre y los datos de contacto figuran en la notificación de regularización fiscal. Es fácil dirigirse al superior, ya que sus datos también se facilitan con este fin.
Este recurso permite abrir un diálogo, pero no significa que la regularización fiscal vaya a quedar olvidada. Se trata, ante todo, de una nueva ocasión de argumentar para defender su punto de vista.
La intervención del interlocutor departamental
También puede dirigirse fácilmente a él, ya que sus datos de contacto figuran, en principio, en la carta recibida de Hacienda. Permitirá obtener una nueva opinión sobre su situación y facilitar, en su caso, el desbloqueo de su situación frente a Hacienda.
La remisión a la comisión departamental
Esta remisión conlleva la suspensión del cobro de las cantidades reclamadas mientras se estudia el expediente. Por tanto, puede resultar interesante si impugna los elementos alegados por el funcionario de Hacienda.
Compuesta por representantes de la administración tributaria y por contribuyentes, esta comisión constituye un espacio a veces propicio para entablar un diálogo, en particular a través de su abogado fiscalista, que sabrá representarle con eficacia. Tras escuchar sus argumentos, emitirá un dictamen favorable o desfavorable.
Atención: esta comisión solo es competente en determinados ámbitos fiscales específicos.
La solicitud de condonación graciable de los recargos
En casos excepcionales, puede recurrirse a esta vía. Para que sea válida, deberá presentarse ante el centro tributario que haya emitido la propuesta de regularización.
No obstante, debe saber que este recurso solo es sencillo cuando la cantidad adeudada es inferior a 200.000 euros. Cuando supera este límite, será la propia administración quien someta el asunto al Comité de lo Contencioso Fiscal, Aduanero y de Cambios (CCFDC). El ministro encargado del presupuesto resuelve entonces sobre su solicitud previo dictamen de dicho comité.
Nuestro despacho de abogado fiscalista puede asistirle.






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