Ya sea causado por un error, un olvido o incluso un fraude voluntario, un examen contradictorio de la situación fiscal personal (ESFP) es una investigación minuciosa realizada por los agentes de la Administración tributaria francesa (DGFiP) para, en la mayoría de los casos, controlar la coherencia entre el patrimonio de un particular, sus ingresos declarados y su nivel de vida.
1- Definición del examen contradictorio de la situación fiscal personal (ESFP)
Si la Hacienda francesa detecta anomalías en las declaraciones de la renta de un particular, procede al estudio en profundidad de su situación en los locales del contribuyente y/o en las oficinas de la Administración. Así, el agente encargado del expediente reunirá todos los documentos necesarios para el examen fiscal, teniendo en cuenta que Hacienda ya dispone de determinados documentos incluso antes del control. Se trata del examen fiscal documental (contrôle sur pièces). Si, al estudiar esta información, el agente constata incoherencias o irregularidades, será entonces necesario aclarar la situación. Por ello, se inicia un examen contradictorio de la situación fiscal personal (ESFP).
2- Desarrollo del examen contradictorio de la situación fiscal personal (ESFP)
a- Recepción de una carta
Así, si usted se ve afectado, recibirá una carta que le informará del inicio del control y en la que se le pedirá que aporte diversos documentos en la primera cita con Hacienda (por lo general, sus extractos bancarios). Posteriormente podrá recibir otras cartas: una carta en la que se le invitará a completar y precisar su situación familiar, sus ingresos, su lugar de residencia, etc. Cada una de estas cartas enumerará los documentos que deben facilitarse a Hacienda, así como las aclaraciones que deben aportarse. Estos documentos deben remitirse lo antes posible para demostrar su buena colaboración con los agentes de Hacienda, es decir, por lo general, en un plazo de 60 días. Si necesita ayuda, no dude en ponerse en contacto con un abogado fiscalista, que sabrá asesorarle sobre los trámites que deben realizarse y le informará sobre los distintos documentos que deben aportarse.
b- Análisis de los justificantes
A continuación, estos documentos serán descifrados, examinados en profundidad y analizados por los agentes de Hacienda encargados de su expediente. Todos sus movimientos bancarios se estudiarán minuciosamente. Sus cuentas corrientes, cuentas financieras de distinta naturaleza, las cuentas mixtas, sus cuentas mantenidas en entidades bursátiles o incluso sus cuentas situadas en el extranjero serán analizadas para comprobar que no se ha producido ningún error ni ningún olvido en sus declaraciones.
c- Debate oral y contradictorio
Después, tras este estudio e incluso muy a menudo durante el mismo, tiene lugar el debate oral y contradictorio. El agente tributario enumerará los errores y omisiones que eventualmente haya detectado. Durante este debate, podrá hacerse asistir por un abogado fiscalista para que le asesore y le haga beneficiarse de su experiencia, tanto en términos de competencias técnicas fiscales como en cuanto a la estrategia que debe adoptarse durante esta confrontación.
d- Resultados
A raíz de ello, se presentan dos supuestos. Si el estudio de su expediente no revela ningún error ni ningún olvido, el control fiscal terminará ahí y usted recibirá una notificación de ausencia de rectificación.
Si persisten dudas y los agentes no obtienen explicaciones plausibles sobre la adquisición de determinadas sumas de dinero, o en caso de negativa a cooperar, se iniciará entonces un segundo procedimiento. Es el procedimiento escrito.
e- El procedimiento escrito
El procedimiento escrito tiene lugar cuando los agentes no consideran sus explicaciones suficientemente válidas o si consideran que usted muestra mala voluntad para colaborar. La Administración tributaria decidirá enviarle una solicitud de justificación, n.º 2172 SD. Esta solicitud se referirá al año o a los años afectados por su examen fiscal. Deberá mostrar buena voluntad y responder, en principio, en un plazo de 60 días. Este procedimiento se aplica cuando las sumas equivalen al doble de los ingresos previamente declarados o bien los superan en al menos 150.000 €.
Si sus explicaciones/justificaciones siguen sin satisfacer al agente tributario y persisten discrepancias , el agente tributario iniciará un segundo procedimiento escrito, que deberá completarse en un plazo de 30 días, y que se referirá a las sumas aún injustificadas.
Una vez transcurrido este plazo, Hacienda aplicará una rectificación de su impuesto teniendo en cuenta todas las sumas no explicadas. Se calculará entonces una nueva base imponible y el cálculo se realizará sobre este nuevo importe obtenido. Con toda seguridad tendrá que abonar sumas a raíz de este procedimiento, así como sanciones e intereses de demora.
3- Los recursos posibles
A raíz de una propuesta de rectificación, tendrá la posibilidad de justificar las sumas afectadas por zonas oscuras, así como de dar explicaciones. La ayuda de un abogado fiscalista podrá serle útil para encontrar los argumentos adecuados y la actitud correcta que debe adoptarse para demostrar su buena fe o, como mínimo, su voluntad de encontrar un punto de acuerdo con Hacienda.
El agente de Hacienda estudiará este recurso con atención para comprender en qué medida sus explicaciones pueden modificar o anular la propuesta de rectificación. Si el agente considera que no lo permiten, esta propuesta seguirá siendo válida. No obstante, recibirá una respuesta por parte de Hacienda, tanto si se aceptan sus explicaciones como si no.
También podrá acudir al superior jerárquico del agente que haya llevado a cabo el control para solicitar un recurso, así como al interlocutor departamental (interlocuteur départemental) para obtener un nuevo examen de su expediente.
En última instancia, podrá, en determinados casos, acudir a la Comisión departamental de impuestos directos y de impuestos sobre el volumen de negocios (commission départementale des impôts directs et des taxes sur le chiffre d’affaires). En principio, esta solicitud solo será posible si la presenta en el plazo de 30 días a partir de la recepción de la respuesta de la Administración a sus observaciones. En teoría, esta comisión estudiará objetivamente todos los elementos de su expediente y podrá solicitar nuevos justificantes. Este último recurso pone fin a su examen contradictorio de la situación fiscal personal (ESFP). Las conclusiones de la Comisión departamental de impuestos directos y de impuestos sobre el volumen de negocios, que solo constituyen un dictamen consultivo que no vincula a la Administración, podrán ser favorables o desfavorables a la propuesta de rectificación. Una carta le recordará asimismo las sumas que deberá abonar.
Si desea impugnar las sumas que debe abonar y la puesta al cobro, deberá presentar una reclamación y, en su caso, una solicitud de suspensión del pago.
Como puede comprobar, existen por tanto numerosísimos recursos a lo largo de todo el procedimiento, que constituyen en cada ocasión nuevas oportunidades de obtener la razón, si no totalmente, al menos parcialmente. Además, otra ventaja nada desdeñable: ello alarga la duración del procedimiento, lo que retrasa en la misma medida el momento en que deberá pagar las eventuales sumas que se mantengan a su cargo.
4- ¿Cómo demostrar su buena voluntad durante un ESFP?
Un control fiscal se inmiscuye en su vida privada. Ello resulta muy a menudo estresante. Como particular, todas sus cuentas son examinadas a fondo. Sus gastos, sus entradas de dinero, etc. Se trata de algo serio, que siempre empieza con una carta certificada con acuse de recibo. Tendrá que construir un expediente sólido y preciso que deberá remitir en los plazos establecidos.
Durante su primera citación en las oficinas de Hacienda, dispondrá de numerosa información que deberá tener en cuenta para construir su estrategia de defensa y demostrar que colabora.
Aunque los agentes de Hacienda no estén en su contra, le reprochan ciertas zonas oscuras en sus finanzas y sospechan un posible fraude o, como mínimo, ciertos olvidos. Demuéstreles, desde el principio, que colabora para establecer la verdad. En efecto, le interesa desenvolverse siempre en un clima de confianza con los agentes encargados de su expediente. Sea siempre educado y cortés, aunque las preguntas sobre su vida privada sean interminables y repetitivas. Aunque sus facturas, sus cuentas y sus gastos sean examinados con lupa. Explíquese de forma clara y sincera; los agentes de Hacienda le prestarán atención. Mantenga la calma, aunque el estrés y la irritación empiecen a invadirle. Cualquier salida de tono podría volverse en su contra.
Además, será importante preparar bien sus citas. Para ello, podrá hacerse asesorar por profesionales del sector, como un abogado fiscalista. Hágase las preguntas adecuadas. ¿Por qué ha sido citado? ¿Por qué se ve afectado por un control fiscal ? En cierto modo, deberá preparar su defensa y sus respuestas para sentirse seguro durante las entrevistas. Los agentes podrían interpretar sus vacilaciones como confesiones de culpabilidad. No caiga en las respuestas fáciles y prefabricadas que los inspectores escuchan a diario: «No lo sabía; Tengo grandes dificultades económicas; No he sido yo; etc. Deberá aportar respuestas claras, con valor jurídico.
5- Los distintos motivos de un control fiscal
La primera pregunta que podrá hacerse tras haber recibido una carta certificada con acuse de recibo es, sin duda, ¿por qué usted? ¿Qué ha llevado a la Administración tributaria a realizar una investigación sobre sus declaraciones, sus ingresos, sus gastos? Varios indicios pueden llevar a Hacienda a iniciar un ESFP.
a- Control documental
En primer lugar, un agente ha realizado un control documental (contrôle sur pièces), es decir, un control en su despacho, sin que usted haya sido advertido. A raíz de ello, han aparecido errores, olvidos o incoherencias. Si estas contradicciones son importantes y, tras el procedimiento de control documental, siguen existiendo anomalías, el agente iniciará entonces un control fiscal. Por regla general, no se le mantendrá informado de esta primera etapa. Las diferencias que pueden alertar a Hacienda pueden haberse detectado tras la lectura de dos o más declaraciones, dentro de una misma declaración o bien entre las declaraciones de personas pertenecientes al mismo hogar fiscal, o incluso comparando sus declaraciones con información procedente, por ejemplo, de la Urssaf, de la Caf, de su empleador, de su banco, etc. El agente tributario llevará a cabo su investigación cruzando toda esta información.
b- Controles decididos a nivel central
Si Hacienda detecta anomalías en un sector en particular, podrá ordenar controles sobre los perfiles afectados o, más concretamente, sobre determinadas operaciones. El objetivo principal de estas operaciones selectivas será detectar nuevos fraudes y perseguir a las personas implicadas. Estas instrucciones pueden proceder del propio ministro de Economía o de la dirección departamental. Estas campañas de control fiscal, a gran escala, se realizan para detener o, al menos, frenar los abusos fiscales en un sector en particular.
Puede, por ejemplo, dirigirse a los particulares que se benefician indebidamente del régimen de la Ley Pinel o que realizan operaciones bursátiles no declaradas. Si se detectan fraudes de forma reiterada en este tipo de perfil, se inician controles.
Por tanto, es muy importante no cometer errores al cumplimentar la declaración, para que sea siempre coherente y no correr el riesgo de un control fiscal, siempre desagradable y rara vez sin consecuencias.
Por último, si el control fiscal se produce de todos modos, presente la información solicitada lo antes posible. Explíquese de forma clara, concisa y bien documentada para demostrar su buena fe. Podrá hacerse ayudar por un abogado fiscalista para que le asesore sobre la actitud que debe adoptar, así como sobre la rápida preparación de su expediente.
c- El descubrimiento de nueva información
La Administración tributaria está autorizada a consultar los datos procedentes de la Urssaf, de las cajas de jubilación o del seguro de enfermedad, o incluso de los bancos: es el derecho de comunicación (droit de communication). Al estudiar estos datos, pueden aparecer a ojos de Hacienda incoherencias con respecto a sus declaraciones previamente registradas.
Así, puede iniciarse un control fiscal para verificar con precisión su expediente y los errores que puedan detectarse. En función de la magnitud de las anomalías detectadas, se le solicitarán justificantes o podrá ordenarse un control fiscal. Su nivel de vida, sus gastos, sus ingresos y su patrimonio serán estudiados para saber si oculta elementos imponibles.
d- El control de un tercero
Dentro de una misma familia, de un mismo hogar fiscal, las declaraciones individuales deben corresponderse entre sí. Tras cada declaración anual, las sumas declaradas se verifican en principio y deben, por supuesto, corresponderse entre sí. En cuanto se detecta una contradicción, los agentes de Hacienda deberán determinar si se trata de un simple error, de un olvido o bien de un fraude. Para evitar una regularización fiscal, se recomienda cooperar, remitir los documentos complementarios solicitados por la Administración tributaria y responder con precisión a las preguntas, para justificarse.
e- No ha declarado sus ingresos
Es evidente que la falta de declaración llevará a la Administración tributaria a plantearse preguntas. En efecto, declarar los ingresos cada año es una obligación, incluso si no tiene ingresos o no está sujeto a tributación. A veces, basta con una simple solicitud para que un contribuyente presente su declaración, ya que podía no saber que debía hacerla. Pero, ocasionalmente, es necesario un requerimiento formal para obligar a un particular a declarar sus ingresos si las cartas anteriores han quedado sin respuesta.
Por último, puede producirse un control fiscal si se presenta una declaración tras numerosos años y esta presenta anomalías importantes. Sepa que Hacienda también puede aplicar una liquidación de oficio si usted no responde a las múltiples solicitudes de Hacienda.
f- Ser denunciado por un tercero
Aunque esta situación es poco frecuente, existe. Ser denunciado por un tercero, un conocido o un vecino lleva, en determinados casos, a la Administración tributaria a realizar una investigación para verificar los fundamentos de esta denuncia: es el control documental. Si, tras sus indagaciones, el agente constata incoherencias, errores u olvidos, puede ordenarse un control fiscal para verificar si se trata efectivamente de un fraude.
6- No olvide verificar la conformidad de su procedimiento
Aunque se trata de algo muy técnico, será importante que se interese por los más mínimos detalles de su ESFP. En efecto, un agente tributario deberá seguir rigurosamente el procedimiento. Por regla general, Hacienda tomará todas las precauciones necesarias para no cometer ningún error de procedimiento.
No obstante, estos errores existen; he aquí algunos ejemplos:
– Hacienda conserva sus documentos originales.
– No se le ha informado de la posibilidad de hacerse asistir por un profesional del sector para que le asesore (como un abogado fiscalista, por ejemplo).
– No ha recibido la Carta del contribuyente (charte du contribuable), que debe entregársele obligatoriamente.
– No ha recibido la propuesta de rectificación en los plazos establecidos.
– La carta n.º 2172 no se ha enviado a su domicilio o la ha recibido sin correo certificado con acuse de recibo.
– Su regularización fiscal no está suficientemente motivada, tanto en relación con la ley como en cuanto a los hechos.
– Sus citaciones y reuniones con los agentes de Hacienda han sido insuficientes. Debe tener la posibilidad de explicarse, de defenderse y de demostrar su buena fe, en particular, durante un debate contradictorio. Hacienda debe demostrar que ha sido escuchado y debe concederle el tiempo necesario para ello.
– Es víctima de una mezcla de procedimientos: es usted, como particular, quien está siendo controlado. Hacienda no deberá ponerse a controlar su empresa, si posee una.
– Un vicio de procedimiento. Hacienda debe informarle, por escrito, cuando solicita información sobre usted a un banco situado en el extranjero, si usted tiene cuentas en él. ¡Esté atento!
Se trata de una lista no exhaustiva. No dude en hacerse asesorar por un abogado fiscalista para garantizar que sus derechos no sean vulnerados. Si un agente comete un error, podrían anularse todo el procedimiento y las regularizaciones.
Sepa, en particular, que una regularización fiscal, así como un ESFP, solo están autorizados, en la mayoría de los casos, hasta el 31 de diciembre del tercer año siguiente a aquel por el que se devenga el impuesto (ingresos del año N: hasta el 31 de diciembre de N+3), plazo que se amplía a 10 años en determinados casos (cuentas extranjeras no declaradas, actividades ocultas…). Así, si Hacienda no respeta estos plazos, se tratará de un vicio de procedimiento. Del mismo modo que una incoherencia en las fechas o un error de anotación, que podrían constituir un vicio de forma.
Así pues, no dude en hacerse asesorar por un abogado fiscalista que conozca todas estas sutilezas y que pueda hacerle beneficiarse de ellas. Contar con un acompañamiento adecuado le permitirá estar más tranquilo. Si ha cometido un error o si los errores se deben al desconocimiento de leyes muy técnicas, existen herramientas de defensa. Su abogado fiscalista sabrá asesorarle sobre la mejor manera de defenderse. Estar presente, participar en su control fiscal y responder a las solicitudes de Hacienda es muy importante para no sufrir una regularización de oficio, que sería mucho más sencilla para los agentes de Hacienda, con regularizaciones mucho más elevadas, y más rápida para ellos, puesto que no necesitarán escucharle, reunirse con usted, preparar un expediente, respetar el procedimiento, etc.
7- Conclusión
Las consecuencias de un control fiscal son numerosas y no deben tomarse a la ligera. Por tanto, esté atento y procure cooperar siempre con el agente tributario encargado de su expediente para demostrar su buena fe y evitar una liquidación de oficio (taxation d’office).
La liquidación de oficio se produce cuando usted no da a Hacienda una explicación suficiente sobre determinados movimientos bancarios. Cuando un agente detecta una anomalía en su declaración, lleva a cabo una investigación para encontrar su causa y podrá preguntarle por la procedencia de tal entrada de dinero, por ejemplo. Si no responde o si sus explicaciones se consideran insuficientes, Hacienda podría aplicar una liquidación de oficio en el impuesto sobre la renta, así como en las cotizaciones sociales (prélèvements sociaux), cuyas consecuencias económicas suelen ser importantes.
Así pues, deberá presentar siempre toda la documentación necesaria y solicitada en los plazos previstos por la ley (facturas, extractos de cuentas, etc.). Todos los documentos que puedan convencer a Hacienda de que no ha ejercido una actividad paralela no declarada. Hágase asesorar por un abogado fiscalista, que le hará beneficiarse de su experiencia en el ámbito de la legislación tributaria. Le asistirá cuando deba responder a las preguntas formuladas por el agente de Hacienda. Su abogado fiscalista velará también por que sus derechos, como contribuyente, se respeten siempre y durante todo el procedimiento.
Cuenta mixta, cuenta en el extranjero, declaración contradictoria dentro de un mismo hogar fiscal, diferencia entre las sumas declaradas y las que figuran en su cuenta o cuentas al menos dos veces superiores, cuentas inactivas (un año sin ningún movimiento), incoherencia superior a 150.000 € con respecto a los ingresos declarados previamente, cobro regular e importante de efectivo, transferencias al extranjero o incluso si su nivel de vida difiere en gran medida de sus ingresos declarados: por ejemplo, si posee un coche de lujo mientras que sus ingresos son reducidos o si compra una casa sin préstamo mientras que sus ingresos son bajos. Todos estos supuestos pueden alertar a la Administración tributaria y dar lugar a un control fiscal.
¡No se deje llevar por el pánico! Hágase acompañar. Manténgase siempre cortés. Aproveche los plazos para perfeccionar su defensa con los consejos de su abogado fiscalista. Así, podrá constituir un expediente sólido con todos los justificantes necesarios y mantener una actitud ideal durante sus citaciones. Cuanto más presente e implicado esté en su control fiscal, y mejor asistido por un abogado fiscalista, mayores serán sus posibilidades de limitar los daños.






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